Un lugar de alojamiento sencillo en un pueblo ganadero, acogedor dentro de un entorno tranquilo que le invita a descubrir característicos lugares de la comarca.
Casa tradicional reformada con más de cien años de antigüedad, que conserva su construcción de piedra y adobe con techado de madera y sus muros de más de un metro de grosor. La casa se ha abierto al público tras su reforma en febrero de 2007, con lo que podrá disfrutar de un alojamiento rústico y nuevo al mismo tiempo.
Consta de planta baja, alta y desván. Tiene capacidad para 7 personas. Dos habitaciones dobles y una triple, todas con baño completo y una de ellas con jacuzzi. Además, un aseo individual para toda la casa, salón comedor con chimenea, cocina totalmente equipada, patio de más de 200m2 y barbacoa.
Situada dentro del casco urbano, a 40m de la plaza Mayor y de la iglesia.